Mitos y verdades sobre las vacunas contra el COVID-19

 Mitos y verdades sobre las vacunas contra el COVID-19
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Duda, miedo e incertidumbre genera en algunas personas la vacuna contra el coronavirus. Muchos se resisten a ser inoculados debido a las múltiples informaciones que circulan en torno al tema.

En entrevista para Diario Libre, la especialista en alergias, asma e inmunología Ediza Giraldez de Báez explicó que las vacunas inducen al cuerpo y producen una respuesta inmunológica para crear anticuerpos que protegen cuando el organismo se enfrenta al virus real.

“Las vacunas MRNA (ácido ribonucleico que transfiere el código genético procedente del ADN del núcleo celular a un ribosoma en el citoplasma) de Pfizer y Moderna no contienen virus, lo que hacen es enseñar al cuerpo a producir una proteína que desencadena una respuesta inmunológica. Esta respuesta puede traer síntomas pasajeros como fatiga, dolor muscular, fiebres leves y dolor de cabeza que por lo general desaparecen en 24 a 48 horas luego de recibir la dosis”, dijo la doctora.

Indicó que hay personas que creen que porque la vacuna contiene virus inactivo (Sinovac) o contiene material genético del virus, llamadas vacunas de vector viral (AstraZeneca, Janssen) significa que les va a producir la enfermedad.

“Hay que aclarar que todo lo que es asociado a este virus es relativamente nuevo. Pero las diferentes plataformas existentes de vacunas no son tecnologías nuevas. Las vacunas MRNA tienen varias décadas siendo estudiadas y probadas, se habían desarrollado vacunas de este tipo para las enfermedades del síndrome agudo respiratorio severo (SARS) y síndrome respiratorio del medio oriente (MERS) que no fueron utilizadas; las vacunas de vector viral y virus inactivo no son nuevas y han sido utilizadas en humanos por muchos años. La vacuna de Sinovac (la más disponible en República Dominicana) es una vacuna clásica como las usuales de la niñez que todos nos hemos puesto”, precisó.

Sobre las personas que se contagiaron recientemente del COVID-19, la también experta en epidemiología y prevención de infecciones, menciona que pueden vacunarse desde el momento que presenten mejoría y carezcan de síntomas propios del virus.

Destaca que solo debe esperar 90 días si el paciente recibió tratamiento con anticuerpos monoclonales o plasma convaleciente. Tampoco hay que fiarse de que “tengo anticuerpos porque ya me dio”, “aún no tenemos claro cuánto tiempo perdura esa inmunidad, ni podemos medir la respuesta inmune específica que tiene cada individuo”.

Por otro lado, Giraldez puntualizó que el consumo excesivo de alcohol en los días post-vacunas puede afectar y disminuir la capacidad del cuerpo de crear inmunidad. El alcohol en moderación (1-2 bebidas alcohólicas) no debe inhibir esta respuesta.

En cuanto a la probabilidad de desarrollar coágulos después de ser inoculados, asegura es menor en los vacunados que en mujeres que toman pastillas anticonceptivas y menor que los mismos pacientes que padecen de coronavirus. “Una vez más el beneficio de la vacuna sobrepasa el riesgo”, comentó.

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