La tragedia ocurrida en la guardería Divino Niño, en El Bronx, tuvo este miércoles un desenlace judicial definitivo. La dominicana Grei Méndez, propietaria del centro infantil, y su esposo Félix Herrera García fueron sentenciados a penas que oscilan entre 25 años y cadena perpetua, tras ser hallados culpables del asesinato en segundo grado del pequeño Nicholas Dominici, de apenas 22 meses, quien murió por intoxicación con fentanilo el 15 de noviembre de 2023.
La investigación reveló que la guardería funcionaba como fachada de una red de narcotráfico. En el lugar se encontraron cantidades de fentanilo escondidas bajo el suelo donde los niños dormían la siesta. Además de Nicholas, otros tres bebés —de entre ocho meses y dos años— resultaron gravemente afectados por la exposición a la droga.
La fiscal de distrito Darcel Clark calificó el caso como un acto de “depravación” y subrayó que los menores fueron utilizados como escudos para proteger la operación ilícita. “Un niño precioso perdió la vida y tres más estuvieron al borde de la muerte”, expresó con firmeza.
Cabe destacar que Méndez y Herrera ya cumplen una condena federal de 45 años de prisión por cargos de narcotráfico relacionados con la misma causa. La nueva sentencia estatal se ejecutará de manera simultánea con la pena federal.
La muerte de Nicholas conmovió profundamente a Nueva York y se convirtió en símbolo del impacto devastador de la crisis nacional del fentanilo, una sustancia que cobra más vidas cada año que las guerras de Vietnam, Afganistán e Irak juntas.