Por: Paula Ciordia
Enigma resuelto. Tras el «Habemus Papam» de la fumata blanca, ya sabemos que el Papa es el estadounidense Robert Francis Prevost, cuyo nombre pontificio será León XIV. Mil quinientos millones de fieles en todo el mundo ya tienen a su pastor. Nuevamente en el segundo día de Conclave, como en los dos anteriores, el de Benedicto XVI y el de Francisco, los cardenales han elegido al Pontífice número 267. Es relativamente joven, ya que tiene 69 años.
Prevost, de Chicago, es el primer Papa de EEUU de 2.000 años de historia, y su liderazgo espiritual coincide con el nuevo orden mundial dibujado por Donald Trump.
Si elección ha sido una sorpresa relativa: el nuevo Pontífice no ha sido ninguno de los grandes favoritos que estos días han copado titulares en todo el mundo, pero su nombre ha sonado entre los tapados que podían dar la sorpresa. Y así ha sido.
Tras su alocución en italiano, en la que ha pedido «ayudadnos a construir puentes», León XIV se ha dirigido a los fieles de todo el mundo en español desde el balcón más universal del mundo para saludar a sus hasta ahora compañeros peruanos de la diócesis de Chiclayo, donde era obispo desde el 26 de septiembre de 2015.
El Vaticano nos dirá en algún momento cómo han sido los escrutinios, quiénes los ha encabezado hasta el último y si ha habido alguna anécdota.
La noticia que ha desatado el entusiasmo en la Plaza de San Pedro este jueves pasadas las 18:07 horas. El sucesor de Pedro ha conseguido los, al menos, 89 votos necesarios en la segunda jornada del Cónclave, que arrancó este miércoles. Ha sido en la votación de la tarde, tras la fumata negra de la mañana.