Irán.- Teherán lanzó este viernes una ofensiva con misiles contra múltiples objetivos en Israel, en respuesta al reciente bombardeo israelí sobre instalaciones nucleares y militares iraníes. La operación dejó varios altos mandos del ejército y de los Guardianes de la Revolución entre las víctimas fatales.
El ejército israelí reconoció el potencial destructivo de Irán y ordenó a la población buscar refugio mientras se activaban las sirenas de alerta en Jerusalén y se registraban explosiones. Aunque la orden de confinamiento fue retirada poco después, se instó a los ciudadanos a permanecer en zonas protegidas. Siete personas resultaron heridas de forma leve, y los socorristas trabajan en el rescate de civiles atrapados en estructuras dañadas. Israel acusó a Teherán de cruzar una “línea roja” al atacar a civiles.
Escalada militar y advertencias internacionales
Los Guardianes de la Revolución iraníes calificaron su ofensiva como una “respuesta firme y precisa” contra infraestructuras militares en Israel, asegurando que derribaron dos aviones de combate enemigos. Horas antes, Israel había bombardeado objetivos estratégicos en Irán, incluyendo instalaciones nucleares, lo que Teherán describió como una “declaración de guerra”. Entre los fallecidos se encuentran altos mandos militares iraníes.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la operación “León Ascendente” impactó el núcleo del programa nuclear iraní y anticipó “varias olas de ataques” adicionales, movilizando cientos de aviones de combate. En respuesta, el líder supremo iraní, Ali Jamenei, reorganizó su cúpula militar, y el nuevo comandante de los Guardianes, Mohamad Pakpur, advirtió sobre una represalia devastadora contra Israel.
Tensión diplomática y temor regional
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, sostuvo que su país no busca desarrollar armas nucleares y ofreció garantías ante la comunidad internacional. Rusia condenó la ofensiva israelí, alegando una violación de la Carta de las Naciones Unidas, y ofreció mediar para frenar la escalada bélica.
Estados Unidos negó su participación en la ofensiva, aunque Irán culpó a Washington de facilitar la acción israelí. El expresidente Donald Trump amenazó con represalias más severas si Irán no accede a un acuerdo nuclear, cuyos diálogos permanecen estancados. En Teherán, las explosiones nocturnas dejaron las calles desoladas, salvo por largas filas en las gasolineras, un reflejo de la incertidumbre que atraviesa la población.
Ataques a instalaciones nucleares y víctimas
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que la central nuclear de Natanz fue alcanzada, aunque sin evidencias de aumento de radiación. Además, se reportaron bombardeos en tres sitios militares del noroeste iraní, con un saldo de 18 muertos y 35 heridos. En Isfahán, una fuerte explosión afectó infraestructura nuclear y movilizó la defensa aérea iraní, que interceptó varios proyectiles.
El OIEA convocó una sesión extraordinaria de su Junta de Gobernadores para el lunes, a petición de Irán, mientras la cancillería iraní denunció el informe del organismo como “engañoso” y señaló a Israel como responsable de la crisis.