SAN FRANCISCO DE MACORIS.- Con palabras de marcado dolor y desconsuelo por la pérdida de quién aseguran era la alegría de la familia, la madre del niño Maikel Esmil Castro Álvarez, de un año y 10 meses, quien murió ahogado la mañana del viernes 2 de septiembre de 2022 en un Centro de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI) de San Francisco de Macorís, asegura que su hijo fue golpeado y posteriormente lo remataron en una cubeta con agua, para aparentar que habría muerto ahogado.
Pide a las autoridades que revelen las verdaderas razones de la muerte y al Ministerio Público que hagan su trabajo, para que los responsables paguen con todo el peso de la ley.
FUENTE: CDN