Por: Deisy Francisca Paredes Garcia
LA MEJOR ESTRATEGIA DE VIDA
Los seres humanos nos desarrollamos en distintos contexto de la vida, familiar, social, cultural y religioso, los cuales son determinantes en nuestra formación moral y ética; desde nuestra infancia traemos costumbres aprendidas de nuestra familia, padres, hermanos, abuelos, tíos y demás.
Muchos de nosotros fuimos afortunados al contar con algún adulto se ocupó de nosotros y se hizo responsable enviandos a la escuela, enseñandonos modales, induciéndonos desde pequeños al mejor camino para lograr una vida productiva e insertarnos a la sociedad como ciudadanos honestos, trazándonos pautas para diferenciar lo correcto de lo incorrecto, motivándonos de esta manera a realizar nuestro proyecto de vida, apegado a los lineamientos éticos con la finalidad de que seamos ente de bien.
No obstante a esto, en ocasiones algunos se dejan embargar del orgullo y se vanaglorian , pues al obtener una profesión se engrandecen y miran los demás minimizados, pretendiendo que sean visto de otro ángulo, en el cual prevalece la apariencia física y la vanidad, mas no la preparación y el don de servicio que se supone deben ofrecer como aporte a la sociedad, y para cumplir con las exigencias de la vana apariencia social, también cometen actos inmorales, bailan con la mentira y comen con el chantaje.
Con esta actitud y acciones no gratas determinan lo que son, se desvían del camino correcto decidiendo hacer lo que les parezca más cómodo, fácil y rápido, buscando beneficios personales sin importar quien pueda ser afectado y dejan a un lado toda su formación convirtiéndose en personas elegantemente inmorales, peor aún se cubren bajo el manto de la hipocresía simulando ser todo lo contrario, ocupando así puestos importantes en la sociedad y tomando decisiones determinantes que afectan y producen daño moral, incluyendo a su familia, amigos, compañeros laborales y así mismo.
¿CONOCES EL PRECIO DE LA ÈTICA?
Su costo es muy elevado, pero la vale la pena: La ética profesional nos invita a dar una mirada honesta y a valorar el significado de la dignidad personal, nos hace sentirnos libres ofreciéndonos correcta conducta desde nuestra área personal-laboral y recocer el perfil (ethos) que nos define como personas, lo que hago, lo que digo, lo que soy, mis costumbres y creencias; La ética describe como individuo, es nuestra carta de presentación.
Puede que no seas recordados por los títulos que hayamos obtenido, ni por nuestro curriculum, premios, cargos, experiencia laboral, méritos, sino más bien por tu entrega vocacional, responsabilidad y honestidad, en nuestra vida personal. Sabemos algunas personas que aun sin un nivel académico, son reconocidos por su comportamiento ético, su valor es invaluable.
A nivel personal y profesional las decisiones que tomamos nos marcan significativamente, ya sean correctas o no, es por ello que se precisa cuestionarnos y mirar en nuestro interior, revisar nuestro comportamiento, lo que debo cambiar y estoy ofreciendo a la sociedad. Optando por la idea de abrazar la ética como la mejor estrategia de vida.