«Un hombre que no teje no es un hombre»: la isla peruana donde tejer es una demostración de hombría

 «Un hombre que no teje no es un hombre»: la isla peruana donde tejer es una demostración de hombría
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En la pequeña isla peruana de Taquile, el valor de un hombre no se mide por su destreza al cazar o pescar, sino por su habilidad para tejer.

BBC Mundo.- Alejandro Flores Huatta nació en la isla de 1.300 personas, que se encuentra en el lado peruano del lago Titicaca. Llegar a la isla requiere un viaje en bote de tres horas desde la ciudad más cercana, Puno.

Alejandro, de 67 años, aprendió a tejer el icónico chullo (un sombrero andino alto y flojo) cuando era niño. Su hermano mayor y su abuelo le enseñaron a tejer usando como agujas las espinas de un cactus.

«La mayoría de la gente aprende mirando y mirando. Como no tengo padre, mi hermano mayor y el abuelo me enseñaron a tejer. Entonces mirando aprendí poco a poco», relató en un dialecto del quechua.

Taquile es famosa por sus textiles y vestimentas. Mientras las mujeres tejen y cuidan a las ovejas que proveen la lana, los hombres son los que producen exclusivamente los sombreros de la isla.

Los chullos son considerados significativos culturalmente, desempeñan un papel clave en la estructura social de la isla y permiten a los hombres mostrar tanto su creatividad como su estado civil, sueños y aspiraciones. Algunos hombres incluso lo usan para mostrar su estado de ánimo.

Es una tradición que los isleños se esfuerzan por preservar.

En 2005, el arte textil de Taquile fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por UNESCO. Alejandro es uno de los siete hombres de la isla reconocidos como Maestro de Textiles, junto con el presidente de la isla, Juan Quispe Huatta.

A los niños de Taquile se les enseña a tejer desde los cinco o seis años. El primer chullo que teje un niño es blanco, aunque luego usará lana teñida con plantas y minerales locales. El método se va refinando hasta que el menor puede tejer un gorro ajustado y prolijo.

«Las chicas buscan el mejor chullo. Entonces, si estás usando un buen sombrero, tienes más posibilidades de conseguir una novia rápido», acotó Juan Quispe Huatta, agregando que a menudo es un espectáculo comunitario el momento en que un padre comprueba la calidad del tejido de un pretendiente.

«Cuando el futuro suegro vierte el agua en el chullo, entonces el novio tiene que poder mostrar a todos los presentes que el sombrero retiene el líquido. Toda la familia reunida tiene que poder ver el agua en el sombrero».

Son Así RD

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Periódico digital Son Así RD desde Nagua, provincia María Trinidad Sánchez. Una ventana abierta al mundo de la información.

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