Una investigación por corrupción sacude a Finlandia: los desayunos de 30 dólares de la primera ministra con su familia

 Una investigación por corrupción sacude a Finlandia: los desayunos de 30 dólares de la primera ministra con su familia
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Lo que en algunos lugares del mundo, acostumbrados a escándalos mayores de sus funcionarios, puede parecer menor, en Finlandia es un terremoto político. Según ha destapado una investigación periodística, la familia de la primera ministra, Sanna Marin, utiliza fondos públicos para el pago de sus desayunos. ¿Cuánto le cuesta esto al estado finés? Según las últimas estimaciones, unos mil dólares al mes, o algo más de 30 dólares diarios.

Todo comenzó con una investigación del tabloide finés Ilta-Lehti, que reveló la semana pasada que la popular política estaría gastando unos 300 euros al mes (367 dólares) en el desayuno de su familia, que vive con ella en la residencia oficial de Kesäranta. Eran trescientos euros del erario público. Según su oficina, el Primer Ministro y los miembros de la misma casa tienen derecho a desayunos y comidas frías -no calientes- cuando se alojan en la residencia oficial, a cargo del Estado. Un privilegio del que ya disfrutaron sus predecesores.

Después de que se destapó el escándalo, el periódico publicó el último domingo un artículo con nueva información que indicaba que el gasto en realidad ascendía a 850 euros al mes (USD 1.040), casi el triple de lo que había calculado inicialmente.

Este tipo de casos aparecen con regularidad y son muy reveladores del sentido de transparencia y ejemplaridad que caracteriza a los países nórdicos. En Finlandia no bromean con esta cosas, ni siquiera los desayunos que tomas en tu lugar de trabajo. Así que Sanna Marin ya ha anunciado que a partir de ahora pagará todas sus comidas, pero eso no impide que se inicie una investigación preliminar.

Las elecciones municipales se celebran dentro de dos semanas y los opositores han encontrado un modo de atacarla. Ciertamente, esto no provocará una crisis gubernamental, pero hay que recordar que hace unos años, una ministra sueca tuvo que dimitir por haber utilizado su tarjeta de crédito profesional para pagar una barra de chocolate.

Fuente: infobae.com

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